Lo mejor de ti

La experiencia de organizar y producir las Jornadas Para Una Vida Consciente, ha sido una gran maestra que me ha llevado a tomar consciencia de que la Naturaleza Humana es Esencialmente Colaborativa y la mía en especial integrativa.

En un principio tenía la idea de hacer una conferencia gratuita con el fin de aportar valor en uno de los temas que me apasiona: comprender el funcionamiento de la mente y hacerla una aliada de los deseos del corazón. También estaba buscando estrategias más eficaces para dar a conocer mi trabajo, lo que tengo que aportar al mundo, mi legado y un largo etc etc etc, en principio en esa línea estaba mi intención inicial y principal inquietud.
Luego intentando innovar y salir un poco de la zona conocida, pensé: ¿Y si sumo a más colegas, para que el mensaje llegue a más personas?, así que le compartí la idea a un par de amigos facilitadores, quienes totalmente receptivos me dijeron: SIII!!!!, y nos embarcamos en esta aventura de hacer algo juntos que influyera a mayor cantidad de personas. Por supuesto, yo seguía con la idea de hacer conferencias para un grupo pequeño, en un hotel y luego de esto felices comer perdices.
Sin embargo, uno de ellos, Saúl Pérez, amigo y mentor, sugirió la idea de modelar las Jornadas que su Instituto materializó en México el pasado marzo, me dijo: ya que nos vamos a juntar para hacer lo que nos gusta hacer, enseñar y aportar valor a la vida de las personas,¿qué te parece si hacemos una Jornadas benéfica y lo recaudado por entradas donarlo a una asociación que trabaje con niños y resuene con nuestra labor?, me resonó y dije: Está Bien lo haremos! y añadió, así lo hacemos en un anfiteatro e impactamos a 200 personas…. Y yo ¿Qué? ¿ah? ¿What?
Al principio me dije -en mi pensamiento limitado-: Madre mía, es mucho trabajo!!! Pero si puede ser más simple: hotel + ponentes + asistentes y fin…, entonces a regañadientes, empecé saliendo de TODA zona de confort, con la incomodidad de aliada y cantidad de miedos de compañía; nos pusimos en acción y comenzamos a producir..
Teniendo claro que:

“Una cosa es lo que deseamos y otra muy diferente lo que necesitamos”

Hoy día se que eso más grande que nosotros, mueve sus hilos para ponernos en frente justamente lo que necesitamos para nuestra evolución.
El hecho de contactar con varias asociaciones que hacen una labor de servicio por dignificar la vida de otras personas, es algo que sensibilizó mi corazón a otros niveles, pues me mostró una realidad que desconocía. Y esto se afianzó aún más cuando conocí a Giovanna Rodríguez, Presidenta de la Asociación Ca La Mare (Casa de la Madre en Valenciano) , al entrevistarla y conocer su labor, comprendí claramente eso que oímos con frecuencia, que:

Los límites son mentales

Pues fue a través de su labor, haciendo lo que la apasiona, viendo como la motoriza tanto, que no existen límites, sencillamente le funciona el: pide, acciona y se materializa.

Me conecte con su fuerza, su dedicación, su centro y sobre todo su certeza de que todo saldrá lo mejor posible. En ese momento me hice consciente de que lo que estaba haciendo era perfecto pues era sencillamente lo que necesitaba, y en consecuencia mis preocupaciones e inquietudes iniciales se desvanecieron por completo, por lo tanto la intención de aportar y de las Jornadas retomó un nuevo sentido.

Materializar las jornadas con todos sus elementos logísticos –ponentes, local, publicidad, etc– me hizo conectar con una cantidad de recursos que estaban adormilados y con un valor con el que vibro que es: integrar, ser gregaria, colaborar entre varios aportando desde nuestra experiencia con personas más conscientes.

Ya lo dice la teoría de los sistemas

“El todo es mas que la suma de las partes”

En este caso concreto, entendiendo que las Jornadas son un “Todo” con los elementos que la componen integrados, siempre es, será y aportará más que cada uno sus elementos haciendo lo mismo de forma individual, es decir, ponentes, asociación, asistentes haciendo exactamente lo mismo por separado. Unidos, trabajamos en Sinergia, el efecto no suma, sino que se multiplica y expande.

Tomar consciencia de que somos parte de un TODO más grande que nosotros mismos, nos hace sentir útiles, hace expandir nuestro corazón, nos conecta con las necesidades humanas más elevadas de contribución y crecimiento, y curiosamente dando, aportando y colaborando, llegamos a una especie de realización que le da sentido y dirección a nuestra vida.

Esto hace también que sea lo que sea que nos preocupa en un determinado momento, se vuelva mas pequeño, pues mientras aportas a otros, acompañándoles a conectar con sus recursos, lograr un cambio de perspectiva, hacer que surjan posibilidades, de alguna forma nuestra mente de abre a otro nivel de consciencia, que hace que aparezca la solución o que de desvanezca problema.

Y es que la naturaleza humana es esencialmente colaborativa

Bienvenid@ a colaborar!
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1 Comentario

  1. Hermosa reflexión y entretenida historia Thais, orgullosa de tu camino transitado y de lo que construyes junto a otros desde tu centro, desde tu corazón de oro. Te Amo!

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